Brooklyn, Iowa. Un día tranquilo. Clyde Leonard Morrison despacha en su farmacia mientra su hijo pasa el rato fuera del establecimiento. El carro de un granjero de la zona se para justo enfrente. Balzer Kriegel, el chaval de la foto, se baja y se le acerca mientras su padre entra a comprar medicinas.
"¿Cómo te llamas?", pregunta Kriegel.
"Marion", le responden.
"¿Marion? ¡Ese es el nombre de mi hermana!", replica Kriegel, cuya hermana en realidad también se llamaba Marion, y también aparece en la foto. "Tienes un nombre de niña".
¿Quién lanzó el primer puñetazo? Unas fuentes indican que fue el propio Kriegel. Otras como Doris Manatt, sobrina suya, aseguran que el joven Marion. De lo que no cabe ninguna duda es de que la pelea existió.
Tampoco hay certeza sobre quien salió victorioso. Manatt de nuevo confirma que su tío nunca presumió de haber ganado, si bien es cierto que Marion muy pronto dejó de usar su verdadero nombre haciéndose llamar "Duke", adoptando el de su perro que lo acompañaba a todas partes.
Para Kriegel una pelea más aquella mañana. Años después, y para toda su familia, el acontecimiento más importante de su historia.
sábado 5 de enero de 2008
A golpes con John Wayne.
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2 comentarios:
Interesante historia de una infancia marcada por el nombrecito de marras, no me extraña que Duke decidiera cambiárselo.
Gracias Zitor ;-)
Es que el farmaceutico se habría reido de su nombre aunque se llamase Anselmo.
Suerte que "pequeño Duke" era de tomo y lomo ,porque cn otro carácter, igual no hubiese salido de casa a buscarse las alubias a Holibú ;)
gracias Zitor
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