feo, fuerte y formal

viernes 29 de agosto de 2008

El Fin del Western Clásico


El Dorado, 1967El Dorado (1967), fin del western clásico. Ésta es la opinión que Fernando Cuesta defiende en este artículo de recomendada lectura:

...A mí siempre me ha gustado más, mucho más, “El Dorado” que “Río Bravo”, a la que, tratándose indudablemente de una muy buena película, encuentro falta de ese sentido del humor y de la ironía de que hacen gala Wayne y Mitchum mientras imponen la Ley y el Orden a duras penas. Ambas, no obstante, participan de la misma vocación claustrofóbica que fue imponiéndose paulatinamente en el Western a partir de 1950, desde “El Pistolero” (1950), pasando por “Johnny Guitar” (1954) o “Desafío en la ciudad muerta” (1958) , hasta llegar a “El hombre de las pistolas de oro” (1959), sin olvidarnos de títulos basados en una creciente tensión cronológica y psicológica como “Solo ante el peligro” (1951), “El tren de las 3,10 (1957) o “El último tren de Gun Hill” (1959), paralelamente al proceso de maduración estilística de un género que superó la primitiva dinámica de la aventura en los grandes espacios abiertos para recalar en un puerto donde los conflictos, tanto individuales como colectivos, llegan a su paroxismo. De ahí a la disolución del Western Clásico, arrumbado por la década de los 60, la del Spaghetti y la Desmitificación, mediaba sólo un paso, unos pocos años...

El artículo comenta que el momento final de la película con Wayne y Mitchum caminando con muletas es la propia escenificación del fin del western clásifico. Al pensar en la metáfora me acordé inmediatamente de El Último Pistolero. Y se me ocurrieron bastantes imágenes de la película que podrían simbolizar mejor ese final, pero en realidad es toda la película lo que mejor lo representaría, del mismo modo que supone el nostálgico adiós a Duke.

The Shootist, 1976La escena que siempre recuerdo es ésa en la que James Stewart le dice a John Wayne que si él tuviese su valor se suicidaría antes que morir de forma natural por el cáncer, de la que se acordará el que haya visto la versión original, ya que la doblada en España tergiversa totalmente esa y otras escenas al punto de que no parecen la misma película. A partir de aquí Duke decide que su final debe ser el de un pistolero, y como todavía confía demasiado en sus capacidades se cita con tres a la vez, malo será que entre todos alguno no consiga matarlo. Bastante más elegante que un tiro en la boca, aunque menos efectivo.

No sé, es la película en que mejor veo reflejado un punto final. Y si Wayne es inseparable del western clásico, éste no murió hasta que lo hizo Duke.

The Shootist, 1976


sábado 23 de agosto de 2008

Luchando contra el cáncer


Recuerdo de niño una conversación de "adultos" sobre un conocido al que le habían diagnosticado cáncer. En aquella época era incurable, al menos en España, y las palabras de mi padre: "Si ni siquiera John Wayne pudo curarse..."

Pero al menos Duke la primera vez le ganó la batalla y se convirtió en ejemplo viviente de que había alguna esperanza. Wayne colaboró en lo que pudo tratando de concienciar a la gente de lo importante que era un diagnóstico precoz. Prueba de ello es este comercial invitando a todo el mundo a realizar chequeos periódicos.


Visto en You Remember That.

viernes 15 de agosto de 2008

Ese Será el Día


The Searchers, 1956¿Recordais esta escena de Centauros del Desierto?

Martin Pawley: You want to quit, Ethan?
(¿Quieres abandonar, Ethan?)

Ethan Edwards: That'll be the day!
(¡Cuando las ranas críen pelo!)

Leyendo (ya lo terminé) el libro John Wayne: La Sombra de un Gigante, una de las cosas que más me llamó la atención fue una de las anécdotas que cuenta sobre la película. Sabía que tuvieron que pasar años para que los críticos la reconocieran como la obra maestra que es, pero desconocía la pasión que despertó entre los jóvenes que reconocieron en Ethan Edwards un nuevo antihéroe al estilo de James Dean o Marlon Brando. Ni que decir tiene que el primer sorprendido fue el propio Wayne. That'll be the day!, que literalmente se traduciría por "Ese será el día", se incorporó al vocabulario juvenil y se inmortalizaría con la canción de mismo nombre de Buddy Holly.


Well, that'll be the day, when you say goodbye
Yes, that'll be the day, when you make me cry
You say you're gonna leave, you know it's a lie
'Cause that'll be the day when I die

Well, you give me all your lovin' and your turtle dovin'
All your hugs and kisses and your money too
Well, you know you love me baby
Until you tell me, maybe
That some day, well I'll be through

Well, that'll be the day, when you say goodbye
Yes, that'll be the day, when you make me cry
You say you're gonna leave, you know it's a lie
'Cause that'll be the day when I die

Well, that'll be the day, when you say goodbye
Yes, that'll be the day, when you make me cry
You say you're gonna leave, you know it's a lie
'Cause that'll be the day when I die

Well, when Cupid shot his dart
He shot it at your heart
So if we ever part and I leave you
You sit and hold me and you tell me boldly
That some day, well I'll be blue

Well, that'll be the day, when you say goodbye
Yes, that'll be the day, when you make me cry
You say you're gonna leave, you know it's a lie
'Cause that'll be the day when I die

Well, that'll be the day, hoo-hoo
That'll be the day, hoo-hoo
That'll be the day, hoo-hoo
That'll be the day


A lo que no me resisto es a dejar otra versión de la canción, que descubrí hace años en uno de los primeros discos pirata que me compré, en una época en la que "disco pirata" significaba mucho más de lo que hoy en día unos cuantos pretenden que identifiquemos como "pirata".




Actualización:
Casualidades de la vida, al día siguiente de escribir esto, me llega una referencia de la misma anécdota vía music & movies, en inglés. Se trata de una entrada sobre Buddy Holly, y parte del artículo trata sobre That'll Be the Day.

lunes 11 de agosto de 2008

Dean Martin & Duke: Everybody Loves Somebody


Imagino que ya todos lo hemos visto un montón de veces, pero no por ello debía faltar por aquí:



Y de regalo otro, quizás menos visto, del mismo show, en el que John Wayne comenta las cosas que le gustaría transmitir a su hija recién nacida.



sábado 9 de agosto de 2008

No todo va a ser Wayne


Hace tiempo que me gustaría incluir por aquí enlaces a sitios que nada tienen que ver con John Wayne pero que me apetece recomendar. Desde hoy y en la barra lateral semanalmente iré dejando esas sugerencias, que inauguro con la web del grupo de un amigo al que deseo la suerte que bien se merece:

Caminos Cruzados


Actualizando... Ya recomendadas:
16/01/2010 La Buhardilla 2.0: podcast sobre ciencia.
16/11/2009 Wardog y el Mundo: desventuras de un administrador de sistemas con sus usuarios.
25/01/2009 Necesito un Arma: podcast sobre informática, cosas extrañas y ciencia-cienciaficción.
03/11/2008 Landing Short: uno de los blogs sobre aviación que frecuento.
27/10/2008 El Escaparate de Rosa: blog de ayuda para temas relacionados con blogger.
20/10/2008 Open Subtitles: subtítulos en varios idiomas para miles de películas.
13/10/2008 The eyeballing game: adictivo juego online que mezcla la geometría con la precisión visual.
05/10/2008 Somniloquios: blog personal de Mario Ornat, periodista.
30/09/2008 TheF1.com: blog - web sobre Fórmula 1.
22/09/2008 SpamLoco: comentarios, consejos, trucos y más cosas sobre pcs, internet, software y temas relacionados.
17/09/2008 Problemas con las Obras - El Blog de APA: problemas y soluciones en las obras de construcción.
06/09/2008 CosmoCAX: blog sobre arquitectura, ingeniería y temas relacionados.
23/08/2008 Garfield sin Garfield: en lo que se convierten las tiras del famoso gato cuando se elimina el gato, hay que verlas.
16/08/2008 Al otro lado del río... y entre los árboles: interesante blog de Javier Márquez Sánchez
09/08/2008 Caminos Cruzados: web del coruñes grupo de un amigo.

jueves 7 de agosto de 2008

Una foto

Preciosa foto que me encontré aquí mismo.

John Wayne


domingo 3 de agosto de 2008

La Patrulla del Coronel Jackson


Japoneses celebrando la Victoria en BataanBataan es una península de la isla de Luzon en el norte de las Filipinas, que se convirtió en baluarte de las tropas filipino-estadounidense tras la invasión de los japoneses en 1942, al inicio de la Guerra del Pacífico.
Los americanos pretendían plantar una dura resistencia que mermase las fuerzas japonesas mientras se intentaban recomponer del ataque a Pearl Harbour. Bataan caería finalmente y los japoneses obligarían a los prisioneros a realizar una interminable marcha de 100 Km hasta coger un tren para ser trasladados hasta el Campo O'Donnel. El cansancio, la falta de agua y alimentos, y el desprecio japonés a los que se rendían que según su propio código sólo merecían morir, hizo que la travesía se bautizase como "La Marcha de la Muerte".
La resistencia continuó algo más en la isla de Corregidor que también acabaría cayendo. Poco antes, cuando ya se veía que todo estaba perdido, MacArthur, el general al mando, recibió órdenes de huir hacia Australia. "Salí de Baatan, y volveré", diría ya en suelo australiano. La Patrulla del Coronel Jackson abarca justo este periodo, desde la caída de Bataan hasta el desembarco de MacArthur en Leyte.

Back to Bataan,1945


Mientras tanto, Hollywood apoyaba desde casa el aparato propagandístico americano con películas que exaltaban el heroísmo de sus tropas y subrayaban la maldad de sus enemigos. Pero como los negocios son los negocios, tampoco se debía dejar escapar la oportunidad de recaudar en taquilla lo más posible. En octubre del 44 MacArthur cumplía su palabra regresando a Filipinas y echaba a los japoneses, lo que se consideró el primer paso para la conquista de Japón. Robert Fellows, que trabajaba para la RKO, no dejó escapar la oportunidad y se decidió a producir una película sobre la contienda con la idea de estrenarla poco después de haberse producido tales acontecimientos. Rápidamente encargó a Ben Barzman un guión que debía tener listo en 5 semanas y contrató a Edward Dmytryk para que dirigiera en 10 semanas la película. Dada su amistad con el productor, John Wayne se unió al proyecto como protagonista.

Wayne en Brisbane, Australia, 1943A sus 37 años, Wayne no pasaba por sus mejores momentos. Por un lado acababa de separarse definitivamente de Josephine, su primera mujer, y por otro era incapaz de postergar su carrera cinematográfica para incorporarse a filas, temía que si lo hacía perdería el status alcanzado. Y lo pasó mal durante el rodaje. Si bien no se había significado políticamente hasta el momento, sus ideas se habían trasladado desde un socialismo en su época universitaria hacia una posición conservadora alejada del comunismo de Barzman y Dmytryk. No hubo feeling desde el primer momento y la situación fue empeorando poco a poco. El guión tenía que ser reescrito prácticamente cada noche dado el escaso plazo inicial, y el tandem director-guionista aprovechó la situación para plantear escenas cada vez más peligrosas e incómodas para Duke, intentando que por fin pidiese algún doble y perdiese la soterrada batalla que se traían entre manos. Para colmo, lo que menos gracia le hizo fue enterarse de la mofa que se traían con el Coronel George S. Clark, asesor militar para la película, riéndose de sus ideas religiosas y cantándole la Internacional cuando él no estaba presente. Todo ello sirvió de detonante para que se decantara políticamente en contra del comunismo y de todo aquello que intentase menoscabar el estilo de vida americano, y al contrario que hasta entonces, públicamente.

Back to Bataan, 1945La historia cuenta con lo necesario para enganchar desde el principio. Los japoneses le están zurrando la badana a las tropas conjuntas de filipinos y americanos bajo el mando del Coronel Madden (Jackson, supongo, para los que prefieren la versión en español). Como la cosa se pone fea, Madden es destinado a una misión de sabotaje que no llega a cumplir ya que los japoneses rápidamente se hacen con el control de la isla. Tomará la decisión de quedarse en vez de reunirse con MacArthur en Australia, para organizar la resistencia junto a un puñado de filipinos. Mediante acciones típicas de la guerrilla plantarán cara al invasor esperando el regreso de sus aliados.
Es imposible que no nos rechinen ciertas cosas: la crueldad exagerada, casi de caricatura, de los japoneses o el sacrificio efectista, gratuito y poco creíble de algún personaje. Pero aun así pasados más de 60 años la película entretiene con toda la acción que desarrolla y el tono documental de ciertos pasajes.
Wayne perfecto en su papel de militar que tanto toma decisiones que no le gustan como arropa y aconseja a los que tiene bajo su mando cuando lo necesitan. Peor está Anthony Quinn, aparte del esfuerzo que hay que hacer para verlo como filipino en contraste con el resto de actores que sí lo son, su interpretación no está a la altura de la complejidad emocional de su personaje.
Pero vaya, sin aproximarse a la excelencia de otras como No eran Imprescindibles (obra maestra para mi gusto), es la mejor de las típicas de guerra que había protagonizado hasta la fecha. Buena película que se deja ver perfectamente sobre todo para los que disfrutamos del cine bélico.

TCM Trailer


FICHA TÉCNICA:
Título Original: Back to Bataan
Año: 1945
Director: Edward Dmytryk
País: USA
Género: Bélica
Duración: 95 minutos
Productor: Robert Fellows, Theron Warth
Guión: Ben Barzman, Richard H. Landau, Æneas MacKenzie (argumento), William Gordon (argumento)
Fotografía: Nicholas Musuraca
Música: Roy Webb
Reparto: John Wayne, Anthony Quinn, Beulah Bondi, Fely Franquelli, Richard Loo, Philip Ahn, Alex Havier, 'Ducky' Louie, Lawrence Tierney, Leonard Strong, Paul Fix, Abner Biberman, Vladimir Sokoloff