Dándome una vuelta por youtube encontré este video de Gonzalo Sebastián Erice, un recorrido en primera persona del desembarco hollywoodiense en España entre 1959 y 1966, o lo que es lo mismo, las producciones de Samuel Bronston en esa época.
Una de ellas sería El Fabuloso Mundo del Circo, precisamente la que daría al traste con la aventura española de Bronston, y de la que hace unos días mostraba la noticia que le dedicó el NO-DO.
Me ha resultado sumamente entretenido e interesante. Tanto que decidí transcribir sus palabras (de forma literal) para tener por escrito el documento que añado después del vídeo.
Con la llegada de Samuel Bronston a España, por el año 59, pues surgieron una serie de películas y una serie de casualidades que trajeron a este país pues a lo mejorcito que había en Hollywood en aquel momento y prácticamente los grandes profesionales pues uno tras otro fueron llegando a España.Entonces, este señor era un ruso que había hecho cine por medio mundo, y en España había unos dineros congelados de la DuPont deNemurs, por unas misteriosas circunstancias que no se sabe si a raíz de la visita de Eisenhower con Franco también en ese año, pues se decidió desbloquearlos de alguna manera. Y entonces si se hacía películas en España pues era la manera que se podía disponer de esos capitales.
Entonces Samuel Bronston empezó haciendo un ensayo, una película de piratas con John Farrow, que era el padre de Mia Farrow, que fue niña en Benidorm que fue donde se rodó esta película que era de piratas. Y bueno, pues ahí empezó un ensayo de... que se les daba facilidades, que el ejército participaba en esas películas prácticamente gratis y por casi nada. Y bueno pues España se echó fama de ser un país muy barato donde se podía hacer un buen cine, ¿no?Y entonces Bronston contrató a dos de los mejores directores al principio, que fueron Nicholas Ray y Anthony Mann. Y entonces pues el director general de producción que era Juan Estelrich que es el que dirigió luego en el 76 El Anacoreta, su única película, pero que después de haber preparado y hecho la producción de estas obras maestras tan gigantescas y tan increibles pues lo de dirigir a Juan Estelrich le parecía una cosa incluso secundaria, ¿no?
Bueno, y entonces el primero, ya en el mundo de las superproducciones, se decidió que primero Nicholas Ray, que era un poeta y que era un hombre que había hecho un cine en Estados Unidos, pues Rebelde sin Causa, con James Dean y Natalie Wood, acababa de hacer la películas de los esquimales con Anthony Quinn, Los Salvajes Inocentes, que es una historia de una civilización de seres que se encuentran con las leyes por culpa de un asesinato y tal, y entonces... Nicholas Ray era un poeta que... faulkneriano y que las películas pues estaba como demás porque él organizaba los tinglados, era un hombre que planteaba unas problemáticas y las resolvía pues como Johnny Guitar que es el western más... pues de pensamiento y más retorcido de mentalidades y bueno es eso que se llamaba el... el western psicológico. En cambio Anthony Mann pues era el western sin adjetivos porque era el hombre que hacía las películas del oeste mejores y El Hombre de Laramie o Colorado Jim o cualquiera de sus películas, Winchester '73, pues eran obras maestras con aquella frase que decía Godard de que le salía sin pensárselo lo que Antonioni no conseguía después de pensárselo mucho. Entonces Anthony Mann era una maravilla de personaje. Un hombre claro y transparente, muy seco y duro y..., bueno un hombre del oeste con cierto sentido del humor recesivo. Y en cambio Nicholas Ray pues era un ser blando y titubeante y todo lo contrario ¿no?
Bueno, y entonces gracias a Juan Estelrich que andaba por allí, que le decíamos a los que empezábamos que nos dejase hacerles entrevistas a sus directores o que nos llevase a ver los rodajes. Pues luego Anthony Mann primero hizo El Cid, en el año ya 61, y luego, después de Rey de Reyes, que era de Cristo, que nunca supo Nicholas Ray que se le había perdido haciendo esa película, hizo la... los 55 días en Pekin, que era otra superproducción de todo el jaleo aquel de una embajada que se quedaba en Pekín aislada, y bueno, y saltaba un polvorín, que serían... nos llamó Juan que fuéramos a ver ese rodaje y entonces pues era una superproducción circense de un montón de cámaras rodando la explosión desde todos los puntos de vista.Y bueno, y luego hizo Anthony Mann La Caida del Imperio Romano, y Nicholas Ray Rey de Reyes. Y entonces a partir de ahí, bueno Nicholas Ray Rey de Reyes antes. Y con esas 4 películas prácticamente se empezó a crear una industria y unos decorados y unas ciudades en las afueras de Madrid donde se hacían esas películas la base, y luego se iba adonde hiciera falta.
Y... llegó Henry Hathaway en... a hacer ya en el 64, 66... la Circus World, El Maravilloso Mundo del Circo, con John Wayne y Claudia Cardinale y Rita Hayword y Wayne. Hathaway bueno había hecho también westerns y era un hombre de... casi un serie B porque nunca había hecho obras maestras, pero era un grandísimo profesional que sabía hacer cine pues con todos los bagajes de las transparencias y todos los efectos especiales y bueno y... era un... se aprendía mucho cine viéndole rodar.
Y entonces gracias a Juan Esterlich había hecho rodar unas cosas en 16 mm de promoción de esa película para las televisiones americanas, y me llamó y yo estuve allí como cinco o seis semanas pues con Luis Cuadrado, el maravilloso director de fotografía que había hecho casi todo el cine español, y con Enrique Torán que también era director de fotografía y profesor de la Escuela de Cine y un perfecto caballero elegante, y allí que nos fuimos a rodar lo que rodaban en El Mundo del Circo. Y bueno pues gracias a eso yo jugaba de vez en cuando al ajedrez con John Wayne, hice tablas con él varias veces. Vi a Claudia Cardinale que era la belleza mejor del momento en sus mejores años.Y bueno pues hay unas anécdotas y unas historias que puedo contar, por ejemplo John Wayne quería ir a un cine a verse hablando en español, doblado. Y entonces en La Gran Vía, en el Cine Capitol daban una de... de John Ford, que debía ser Misión de Audaces o una... Bueno y entonces... la película ya había empezado, y entramos con John Wayne a la última fila, ya con el cine apagado y tal, y entonces empezó a verse en pantalla y le entró tal carcajada ja ja ja ja, y la gente empezó a volverse "mira anda, si está John Wayne ahí" y tal, bueno total, que se encendieron las luces, se paró la proyección, todo el cine le dio una maravillosa ovación, y John Wayne saludó, y nos fuimos y siguió la película. Luego por ejemplo en una navidad, Luis Cuadrado inventó que el barrio de Somosaguas donde vivían casi todos en Madrid en inglés era "WeAreWater" y cantamos "The Fishes in the River" que era "Los Peces en el Río" un villancico pasado al inglés por los que estábamos rodando el rodaje. Y entonces pues fue una navidad en el plató asombrosa y agradable y entrañable.
Y bueno, pues tantos recuerdos gracias a Juan Estelrich que luego dirigió El Anacoreta que es otra película de la que vale la pena hablar con Fernando Fernán Gómez el protagonista, que era un ser que vivía en un cuarto de baño encerrado y que mandaba mensajes por la taza del water a unas princesas maravillosas. Y era gracioso que el director que había hecho la producción de las películas más importantes y más complicadas de la historia del cine a la hora de dirigir se le ocurriese pues rodar encerrado un cuartito y siempre con la "Mitchel" que era la cámara mejor de todas, y nada de cámara en mano que la despreciaba. Y en aquella película, El Anacoreta, es muy gracioso porque me mandó que le pintase cuadros para la habitación del anacoreta, y tenía yo que pintar lo que le hubiera gustado pintar al anacoreta, que menudo papelón. Y por aquellos decorados estaba abarrotado de cuadros míos, osea que es otra contribución al cine español.
Bueno, y el imperio Bronston se acabó porque El Mundo del Circo pues costó 4 veces más de lo previsto por culpa de unas catástrofes inesperadas que pasaron. Por ejemplo en La Vega de Toledo pusieron el circo y porque hacían que había que rodar con la ciudad al fondo, que en la película hacía de Viena. Y entonces un pastorcito apareció por allí y dijo "Oigan no se les ocurra poner nada aquí que como llueva pues el río crece". Y entonces creció el Tajo y tres mejores circos de Europa se dieron la vuelta a Toledo debido a la inundación con los leones en las jaulas medio ahogándose y los domadores encima dando gritos. Y bueno luego el... la lona del circo también se quemó varias veces.Y ahí se acabó Bronston. Luego ya solo se preparó Los Lanceros Bengalíes con Richard Fleischer, el director que había hecho Los Vikingos, que no se llegó a rodar. Y gracias a Juan Estelrich pues se alquilaron los decorados romanos y los vestuarios a películas inglesas como Richard Lester, aquella que hizo con Buster Keaton de Algo Sucedió Camino del Foro. Y ahí ya pues se acabó Bronston desgraciadamente, ¿no?, porque costó mucho más la última película de lo que luego dio en taquilla.
Bueno, pues ese es el recuerdo de Samuel Bronston.
Actualización: He tenido el honor de que el propio Gonzalo Sebastián Erice haya dejado un par de comentarios por aquí. Uno de ellos en esta entrada y un primero en la presentación del blog que no me resisto a que figure también en ésta:
Hola: Me encuentro con mi video desglosado por ti, jajaja, gracias, gracias, y aunque por escrito parezco mongolito trascribiendo lo que digo hay bastantes más cosas interesantes de la presencia de John Wayne es España. Las escenas del Nodo en Barcelona se rodaron al principio de la película. Yo en Barcelona no estuve. Luego el circo se reconstruyó en la ciudad de Las Rozas, en las afueras de Madrid, donde se encontraban los Estudios Bronston.
Lo más destacable de Wayne era su profesionalidad asombrosa. Era capaz de repetir un plano pasando por los 50 marcas del foquista sin fallar ni una cuantas veces hiciera falta, siempre con la mejor de las sonrisas. Y si la europea, Claudia Cardinale, con dos marquitas de nada, las fallaba y había que repetir el plano, el primero en animarla era él, cuando Hathaway bufaba con su espantoso humor, que tuvo a la preciosa Cardinale llorando de terror en media película.
También estuve en Chinchón, en Aranjuez, en la vega de Toledo y en el paseo de coches del Retiro.
Fe de erratas: donde dice"y los tres nácores cinco se dieron" en realidad digo" y los tres mejores circos de europa se dieron la vuelta a Toledo debido a la inundación"
El colmo de las desgracias sucedió en Aranjuez al final del rodaje donde delante del Palacio se quemó por un cortocircuito la lona del circo, por enésima vez, y ahí se dió por finalizado el rodaje. Creo recordar que el presupuesto que era de 4 millones de dólares se disparó a bastante más del doble.
De la figura del Duke sólo tengo admirables recuerdos de su calidad de actor y de persona dentro y fuera de cámara. En cuanto había alguien disgustado por la insoportable ira de Henry Hathaway, que ya estaba mayorcito, y hacía pis por un tubo que le salía del estómago, y le llevaban los ayudantes un frasquito, él era el primero en ir al camerino del enfadado o enfadada o quitarle importancia a la cosa. Sabía crear con su simpatía un ambientazo alrededor de la película que era incluso mejor que su interpretación. Y lo más divertido de todo es que cuando hablaba con él de sus películas mejores ponía cara de asombro y decía: ¿Sí? ¿Yo he hecho todo eso? Lo mejor que recuerdo de John Wayne era su carcajada tan natural y espontánea. Y su vida, como siempre en los mejores, era mucho mejor que su obra. Sentarse a su lado a comer en los parones del rodaje era un inagotable show de ingenio. Era un cachondo nato y lo más antiactor al uso que pueda imaginarse.
Un saludo y viva tu blog.
















